
La Articulación de Movimientos Sociales de Nicaragua (AMS) expresa su profundo reconocimiento y agradecimiento al Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, por la presentación de su más reciente informe (A/HRC/61/56), en el que documenta de manera rigurosa y fundamentada las graves violaciones a los derechos humanos cometidas en el país desde abril de 2018 .
El informe confirma lo que las víctimas y sus familias han denunciado durante años: la existencia de patrones sistemáticos y generalizados de represión, incluyendo ejecuciones extrajudiciales, detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas, privaciones arbitrarias de nacionalidad, persecución política y violaciones con dimensiones de género . Asimismo, el Grupo concluye que estas conductas constituyen, prima facie, crímenes de lesa humanidad .
Desde la AMS reiteramos que estas conclusiones no pueden quedar en el ámbito declarativo. La impunidad estructural, la falta de independencia judicial y la negativa del Estado a cooperar con los mecanismos internacionales evidencian la ausencia total de garantías internas para la búsqueda de justicia.
A casi cumplir ocho años del inicio de la represión en abril de 2018, miles de víctimas —personas asesinadas, excarceladas políticas, personas desaparecidas, exiliadas, despojadas de su nacionalidad y sus bienes— continúan sin acceso a la verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición.
La AMS hace un llamado firme a la comunidad internacional, a los Estados miembros de las Naciones Unidas, a los organismos regionales y a los sistemas de justicia universal para:
- Impulsar mecanismos efectivos de rendición de cuentas, incluyendo el uso de la jurisdicción universal frente a crímenes de lesa humanidad.
- Fortalecer las sanciones individuales contra los responsables de graves violaciones.
- Garantizar protección y apoyo integral a las víctimas dentro y fuera del país, así como la búsqueda de un retorno seguro de todas y todos los exiliados.
- Mantener y ampliar los mecanismos internacionales de monitoreo e investigación, que apoye al Estado a resarcir los daños y encontrar justicia para las víctimas.
La justicia no es una opción política, es una obligación jurídica y moral. Nicaragua necesita memoria, verdad y justicia para reconstruir su tejido social y garantizar que estos crímenes no se repitan.
La AMS reafirma su compromiso con las víctimas y con la lucha pacífica por una Nicaragua donde los derechos humanos sean respetados y protegidos.
Articulación de Movimientos Sociales de Nicaragua (AMS)
Marzo, 2026
